Muchos de vosotros nos preguntáis cuáles son los primeros pasos a la hora de aprender un instrumento musical. Por este motivo, hemos decidido publicar una serie de artículos en los que explicaremos cómo empezar a tocar diferentes instrumentos, y el primero del que vamos a hablaros es… ¡El bajo eléctrico! Este es, sin duda, uno de nuestros instrumentos favoritos y estamos encantados de poder daros algunos consejos a la hora de empezar a tocarlo.
Índice de contenidos
Introducción
En la Escuela Online de Música estamos convencidos de que hay muchas maneras diferentes de aprender a tocar un instrumento. No obstante, sí que creemos que tener en cuenta algunas pautas sencillas puede ayudarnos a aprender de una manera más eficaz y evitar errores o malos hábitos.
Bajo Eléctrico
Si comparamos el bajo eléctrico con otros instrumentos como la flauta travesera o el sitar, observaremos que es un instrumento relativamente joven. No fue hasta mediados del siglo XX cuando se inventó este instrumento con el fin de ser transportado con mayor facilidad que el contrabajo y, sobre todo, para poder tocar a un mayor volumen.
El bajo eléctrico es uno de esos instrumentos que desde las primeras etapas del proceso de aprendizaje ya podemos estar tocando algunas de nuestras canciones favoritas. Esto hace que aprender a tocar el bajo eléctrico sea un proceso divertido e ilusionante.
Breve explicación
Una vez que ya tenemos nuestro bajo conectado con un cable jack a un amplificador… ¡Ha llegado la hora de tocar!
Mano derecha
La mano derecha es aquella que realiza el ataque de las notas musicales. Normalmente, lo más común es alternar constantemente los dedos índice y corazón. Es importante que cuando toquemos una cuerda, el movimiento del dedo finalice en la cuerda correlativa más grave. Es decir, que si tocamos la cuerda 1 (la más aguda de todas), el movimiento de nuestro dedo finalizará al entrar en contacto con la cuerda 2.
Otra cosa a tener en cuenta es la posición de nuestro pulgar. Este suele colocarse sobre la pastilla cuando tocamos la cuerda grave (o cuerda 4). Cuando tocamos las cuerdas 1, 2 y 3 debemos colocar el pulgar sobre la cuerda 4.
Mano izquierda
La mano izquierda es aquella que presiona la cuerda sobre el mástil y, por tanto, la que elige qué nota va a sonar. Antes de abordar cómo utilizar la mano derecha debemos aclarar que en el bajo eléctrico, al igual que en la guitarra, los dedos de la mano izquierda se enumeran de la siguiente manera:
- Índice = 1
- Corazón = 2
- Anular = 3
- Meñique = 4
Para tener una correcta colocación, en la medida de lo posible debemos colocar un dedo sobre cada traste. Esto quiere decir que el dedo 1 estará sobre el traste 1, el dedo 2 sobre el traste 2, y así sucesivamente.

Este principio es aplicable a otras partes más agudas del mástil, como por ejemplo dedo 1 sobre traste 5, dedo 2 sobre traste 6, dedo 3 sobre traste 7 y dedo 4 sobre traste 8.

En cuanto al pulgar, debemos colocarlo detrás del mástil. Para ayudarnos a posicionar bien el pulgar podemos imaginarnos que tenemos la yema de este dedo mojada en tinta y queremos dejar nuestra huella dactilar justo en medio del mástil. La función de este dedo no es otra que la de hacer de pinza, es decir, la de ayudarnos a ejercer presión con los otros cuatro dedos sobre las cuerdas.

Es importante que esta mano esté lo más relajada posible. Debemos ejercer sobre las cuerdas la mínima presión necesaria para que suenen las notas deseadas. Esto evitará que acumulemos tensiones innecesarias y posibles lesiones.
Las notas que suenan cuando tocamos las cuerdas al aire son, ordenadas de más agudo a más grave, las siguientes: Sol, Re, La y Mi.

Es recomendable empezar con algún ejercicio sencillo de técnica que nos ayude a mejorar la independencia y la coordinación de nuestros dedos. Cuando hacemos este tipo de ejercicios, es muy importante que observemos atentamente nuestra postura y los movimientos de nuestras manos, evitando así tensiones innecesarias, malos hábitos, etc.
Para este post os ofrecemos dos tipos de partitura: notación y tablatura. Aunque la notación es el sistema que tradicionalmente se estudia en los conservatorios, existen muchos bajistas y guitarristas que prefieren la tablatura, al tratarse de una sencilla representación visual del mástil y de las notas que han de tocarse. Si tus conocimientos sobre lenguaje musical aún no son muy profundos, te recomendamos fijarte en la tablatura. En el sistema de tablatura, cada línea representa una cuerda del instrumento. La línea de arriba es la nota más aguda (es decir, la cuerda 1 ó Sol), mientras que la línea de abajo es la cuerda más grave (es decir, la cuerda 4 ó Mi). Los números nos indican el traste donde debemos pulsar con nuestra mano izquierda, de manera que si en la tablatura aparece el número 2 colocado sobre la línea superior, quiere decir que en la cuerda 1 debemos pulsar el traste 2.
Primeros Pasos
A continuación os proponemos un par de ejercicios sencillos que pueden ayudarte a desarrollar tu técnica, fortaleciendo tus dedos y mejorando tu motricidad.
Cuando tocamos con los dedos 3 ó 4 debemos procurar que los dedos 1 y 2 no se alejen de las cuerdas, sino que, en la medida de lo posible, estén constantemente en contacto con las cuerdas.
Seguramente habrás observado que hay momentos en los que no alterno mis dedos de la mano derecha, sino que repito con el mismo dedo dos notas consecutivas. En aquellas ocasiones en las que cambiamos de una cuerda a otra más grave, lo ideal es no alternar los dedos, sino volver a tocar con el mismo dedo.
Cuando empezamos a tocar el bajo eléctrico, resulta algo confuso saber en qué parte del mástil se sitúa cada nota. Un buen ejercicio para aprender dónde están las notas es elegir una nota en concreto y tocarla en cada cuerda. Elijamos por ejemplo la nota Fa. Vamos a buscar en cada cuerda dónde se “esconde” la nota Fa. En la cuerda 4, Fa está en el traste 1, en la cuerda 3 se encuentra en el traste 8. En la cuerda 2 se sitúa en el traste 3 y, por último, en la cuerda 1 encontramos la nota Fa en el traste 10.
Podemos practicar el mismo ejercicio tocando otras notas (Do, Re, Mi, etc…).
Existe un truco que puede sernos útil a la hora de conocer más profundamente el mástil del bajo eléctrico. Es una especie de norma que se puede aplicar para saber las notas de las dos cuerdas agudas. Volvamos a tomar como ejemplo la nota Fa. Esta nota se encuentra situada en el 1º traste de la cuerda 4, ¿verdad? El truco viene ahora. Si subimos dos cuerdas y dos trastes volvemos a encontrar la nota Fa, solo que este Fa suena una 8ª más aguda.
Ahora tomemos como ejemplo la nota Do que se encuentra en el 3º traste de la cuerda 3. Si subimos dos cuerdas y dos trastes… voilà! En el 5º traste de la cuerda 1 encontramos otro Do una 8ª aguda con respecto al Do de la cuerda 3.
Aplicando este recurso, solo necesitamos conocer las notas de las cuerdas 3 y 4 para saber las notas situadas en las cuerdas 1 y 2.
¡Por cierto! Cuando decimos subir, nos referimos a movernos a un registro más agudo. Es importante aclarar esto ya que subir de una cuerda grave a otra más aguda, implica tocar una cuerda que ocupa físicamente una posición más baja. Esta contradicción hace que términos como subir o bajar, sean algo liosos en ocasiones.
Llegados a este punto, ¡ya estamos listos para hacer música! Empecemos tocando un patrón sencillo:
¡Por cierto! El símbolo parecido a % que aparece en la partitura significa que se repite el compás que precede a dicho símbolo. Si quieres saber más acerca de las repeticiones, puedes visitar nuestro artículo sobre el tema.
Acordes mayores y menores
Como seguramente ya sabréis, uno de los elementos que suelen conformar la música es la armonía. En gran medida, los acordes implicados en la armonía occidental se catalogan en dos grupos: acordes mayores y acordes menores. Por esta razón resulta muy útil saber cómo se tocan estos acordes en el bajo ya que esto nos permitirá tener más recursos a la hora de tocar nuestro instrumento.
Vamos a tocar un pequeño ejercicio que incluye 3 acordes mayores: Sol mayor (G), Do mayor (C) y Re mayor (D). En un contexto de pop, rock, blues, jazz, etc… es muy común utilizar el cifrado americano (símbolos que representan acordes). Si aún no estás muy familiarizado con este tema, te recomendamos echarle un ojo a nuestro artículo sobre el cifrado americano.
Si observas detenidamente, te darás cuenta de que todos los acordes mayores atienden a la misma estructura. Esto es muy útil ya que sabiendo la estructura de un acorde mayor ya podemos tocar cualquier acorde mayor, solo tenemos que tocar la estructura de acorde mayor desde la nota que queramos; si tocásemos, por ejemplo, la estructura de acorde mayor desde la nota Si estaríamos tocando el acorde de Si mayor (B).
Vamos ahora con los acordes menores. En el siguiente ejercicio vamos a tocar los acordes de Sol menor (Gm), Do menor (Cm) y Re menor (Dm).
Como podéis ver, también existe una estructura de acorde menor que, dependiendo desde qué nota lo toquemos, estaremos tocando diferentes acordes menores.
Escalas pentatónicas
Además de los acordes, existen otros elementos ampliamente empleados en músicas de diferentes estilos. Uno de estos elementos es la escala. Hay muchos tipos de escalas diferentes. Un punto de partida interesante a la hora de abordar las escalas es la escala pentatónica. Existen dos tipos de escalas pentatónicas: la pentatónica mayor y la pentatónica menor. Al igual que ocurría con los acordes mayor y menor, tanto la escala mayor pentatónica como la escala menor pentatónica tienen sus respectivas estructuras.
Veamos primero la escala mayor pentatónica. Para ello vamos a tocar las escalas pentatónicas de Sol mayor (G), la de Do Mayor (C) y la de Re mayor (D).
Ahora vamos a abordar la escala menor pentatónica. En este caso vamos a tocar las escalas pentatónicas de Sol menor (Gm), la de Do menor (Cm) y la de Re menor (Dm).
Antes de terminar este artículo queremos deciros que hay otras muchas maneras de tocar el bajo: con púa, haciendo palm mute, slap, etc… También existen otras formas de tocar acordes mayores y menores, así como escalas pentatónicas mayores y menores. Además, existen bajos para zurdos en los que todo lo que se ha explicado concerniente a la mano derecha se aplicaría a la mano izquierda y viceversa. Con este artículo hemos pretendido abarcar en el menor espacio posible la mayor cantidad de información con respecto a cómo empezar a tocar este instrumento, pero queremos enfatizar que esto es tan solo un punto de partida.
Conclusión
¡Y hasta aquí nuestra introducción al bajo eléctrico! Esperemos que os haya servido de ayuda. Recordad que para mejorar como instrumentistas se requiere constancia. En cierto sentido, aprender a tocar un instrumento es como practicar un deporte: si quieres avanzar y ver resultados necesitas paciencia y dedicación.
Como siempre, estaremos encantados de leer vuestros comentarios y contestar cualquier duda que os surja. ¡Hasta la próxima!
